nusesa.com

Español (Spanish)
Publicidad

N.U.S.E.S.A.

 

 

 

La obtención del aceite de orujo se lleva a cabo  tomando como base el orujo: un  subproducto procedente de la molturación de las aceitunas en las almazaras    compuesto por parte de la pulpa, piel y hueso   que, en tiempos de los molinos antiguos, llegaba a retener  un buen tanto por ciento de aceite y poca humedad. Ese aceite -a través de disolventes  orgánicos- es extraído mediante un proceso fisicoquímico y el producto resultante es el “aceite de Orujo”.  Este aceite, se puede enriquecer con aceites  de oliva vírgenes que le confieran propiedades organolépticas (olor, sabor y color). 


 La utilización del aceite de orujo está muy generalizada para la obtención del aceite de Oliva que no es mas que una mezcla- en distintas proporciones- del Oliva Virgen con otros refinados obtenidos bien a través del orujo o rebajando la acidez de aceites de  oliva con  menor calidad.


Aparte de eso el aceite de orujo refinado es posiblemente el aceite más adecuado para freír alimentos, ya que conserva propiedades del aceite de oliva virgen y además puede ser usado varias veces sin estropearse.



El procedimiento para  la obtención del aceite de Orujo de Oliva es similar a como se hacia hace sesenta años, lo que ocurre es que las almazaras envían a las extractoras un orujo mezclado con el alpechín (alpeorujo) que tiene más del 70% de humedad. Esa humedad hay que reducirla hasta que el orujo retenga solo la humedad mínima. El secadero actualmente procesa 20.000 kilos de orujo en una hora.


El orujo ya seco (10% de humedad aprox.) se traspasa automáticamente a la extractora y se inicia el proceso de extracción a base de un selectivo  disolvente como es el Hexano, que disuelve el aceite y, por  destilación, separa del orujo exclusivamente la grasa pura.


Como subproducto de la extracción se obtiene el llamado “orujillo” que  se utiliza como bio-combustible que alimenta a la  propia factoría o bien se vende a otras empresas, algunas de las cuales suelen exportan en grandes cantidades a otros países. La ceniza sobrante del horno y la caldera se utiliza como elemento de compost para abono organico.


En el   laboratorio del Portazgo se analiza con todo detalle tanto la materia prima a procesar como  el aceite producido para comprobar que superen los niveles de calidad que exigimos.


InicioInicio

Carrito  

(vacío)